Las citas virtuales tienen una mala fama inmerecida. Si se hacen bien, son una de las formas más fáciles de conocer a alguien antes de quedar en persona: sin desplazamientos, sin charlas triviales en un restaurante con ruido de fondo, solo una conversación. Aquí te contamos cómo hacer que una primera cita virtual salga bien.
En resumen
Una buena primera cita virtual necesita tres cosas: un plan claro de lo que vais a hacer realmente, un entorno que te ayude a relajarte y una actitud que la trate como una cita de verdad, en lugar de como una mera formalidad antes de la “verdadera”. Que dure entre 45 y 60 minutos, elige una actividad en lugar de una llamada estática siempre que puedas, y aprovéchala para ver si hay una conexión de verdad antes de quedar en persona.
Por qué merece la pena hacer bien las citas virtuales
Sobre todo para los cristianos que buscan pareja, una cita virtual es una forma sin presiones de averiguar si hay chispa de verdad antes de dedicar tiempo, desplazamientos o energía emocional a un encuentro en persona. También es un paso de selección sensato: escuchar la voz de alguien y ver su cara durante una llamada te dice mucho más de lo que jamás te dirá una conversación por escrito.
Tómatelo como una primera cita de verdad, no como una versión de segunda. El objetivo es el mismo: averiguar si quieres una segunda cita.
En resumen: Una cita virtual no es un premio de consolación: es una primera cita en toda regla que, casualmente, se hace por videollamada.
Cómo organizar una cita virtual
Elige un momento adecuado, no uno que te haya sobrado
Elige un momento en el que los dos estéis libres y sin distracciones, no algo que tengáis que hacer a toda prisa durante la pausa para comer o justo antes de acostaros. Dedícale toda tu atención, igual que harías en persona.
Elige una actividad, no solo una llamada
Quedarse sentados mirándose fijamente en una videollamada sin movimiento puede resultar un poco forzado, sobre todo en una primera conversación. Algunas ideas que funcionan bien:
- Cocinad juntos esta misma receta tan sencilla, cada uno en su propia cocina
- Sal a dar un paseo por tu cuenta mientras estás en una videollamada o una llamada de voz
- Jugad juntos a un juego sencillo en línea o a un concurso
- Mira el mismo vídeo corto o escucha la misma canción, y luego habla de ello
- Haz una “presentación”: un libro que te guste, una foto de un viaje reciente, algo que tengas en tu escritorio
Una actividad te da un tema de conversación que no se limita a un simple “bueno, cuéntame algo sobre ti”.”
Que no sea demasiado largo
Lo ideal suele ser entre 45 minutos y una hora. Es tiempo suficiente para hacerte una idea clara de cómo es alguien, pero no tanto como para que se haga pesado si la conversación empieza un poco coja.
En resumen: Elige un momento adecuado, busca una actividad que os permita hacer algo juntos y procura que no dure más de una hora.
Prepararte bien
- Busca un sitio tranquilo con buena iluminación; lo importante es que podáis veros y oíros bien el uno al otro
- Comprueba antes tu conexión y la cámara para no tener que estar solucionando problemas durante los primeros cinco minutos
- Vístete como lo harías para una cita en persona: te cambia la mentalidad tanto a ti como a ellos
- Guarda el móvil y cierra las demás pestañas. La atención distraída se nota
En resumen: Trata el evento con el mismo cuidado que le dedicarías a uno presencial. Informa...
Temas para romper el hielo en una cita virtual
Si quieres pasar rápidamente de la charla trivial, prueba esto:
- ¿Qué es lo que más te apetece hacer este mes?
- ¿Cómo es un domingo típico para ti?
- ¿Qué libro, podcast o sermón te ha hecho cambiar de forma de pensar últimamente?
- ¿Qué es lo que más te hace sentir agradecido en este momento?
Hablar de la fe es algo natural desde el principio con alguien con quien has coincido en SALT como... Aplicación de citas cristiana — No hace falta andarse con rodeos.
En resumen: Unas cuantas preguntas abiertas y que den a entender que eres tolerante con otras creencias te ayudarán a pasar de la charla trivial más rápido que un “¿qué tal te ha ido la semana?”.”
Cómo mantenerte a salvo en una cita virtual
Las videollamadas son, de hecho, una de las formas más seguras y sensatas de conocer a alguien antes de quedar en persona; es una buena manera de comprobar que esa persona es quien dice ser. Aun así, hay que seguir algunos consejos de sentido común:
- Siempre que puedas, mantén la conversación en la plataforma en la que os habéis conocido, en lugar de pasar directamente a un número personal
- Evita dar tu dirección exacta de casa o del trabajo, o detalles sobre tu rutina diaria, hasta que conozcas bien a alguien
- Confía en tu instinto: si algo te suena raro, no pasa nada por colgar.
En resumen: Una cita virtual es una medida de seguridad realmente útil, no solo algo que está bien tener.
Después de la cita virtual
Sé sincero contigo mismo sobre cómo ha ido. Si la conversación ha fluido y tienes ganas de saber más, propón una segunda cita, ya sea virtual o en persona. Si no ha habido química, es más amable decirlo claramente que dejar que las cosas se vayan apagando poco a poco.
En resumen: Usa la fecha para tomar una decisión de verdad, no para evitarla. Te digo que...
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debería durar una primera cita virtual? Normalmente, entre 45 minutos y una hora suele ser suficiente para hacerte una idea real de cómo es alguien sin que la conversación se agote.
¿Qué puedes hacer en una cita virtual en lugar de limitarte a hablar? Cocinar juntos, dar un paseo mientras habláis por teléfono, jugar a un juego sencillo en línea o hacer una “presentación” de algo que te gusta son ideas que funcionan muy bien: le dan a la conversación un tema en torno al cual desarrollarse.
¿Son una buena idea las citas virtuales antes de quedar en persona? Sí. Una videollamada te permite ver y oír a alguien antes de quedar con él o ella, lo cual es una forma sensata y segura de comprobar primero si hay química.
¿Qué es lo que debes evitar en una cita virtual? Evita tomártelo como una versión de segunda de una cita de verdad, aguantar una llamada larga y aburrida sin ningún tipo de estructura, o compartir datos personales delicados, como tu dirección, demasiado pronto.
¿Te apetece probarlo por ti mismo?
Si estás en SALT, puedes pasar directamente de la coincidencia a una videollamada dentro de la app, sin necesidad de intercambiar números ni cambiar a otra plataforma hasta que estés listo. Es una forma sencilla de ver si hay una conexión de verdad antes de quedar en persona.
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