Elisa ya casi había perdido la esperanza de encontrar a alguien para quien la fe fuera lo primero. Entonces coincidió con Eoghan en SALT, y sus valores en común lograron lo que nada más había conseguido.

Su testimonio, en sus propias palabras

A veces, Dios responde a nuestras oraciones de formas que nunca hubiéramos imaginado.

Mi historia de amor empezó de una forma que, en aquel momento, me pareció muy sencilla: con una app llamada SALT.

Soy brasileña y vivía en Londres. Él es irlandés y vivía en Irlanda. Dos personas de países diferentes, culturas diferentes y orígenes diferentes, que nunca se habrían imaginado que sus caminos se cruzarían.

Pero Dios ya lo sabía.

Todo empezó el 11 de junio de 2025, el día de mi cumpleaños.

En aquel momento de mi vida, tenía muy pocas esperanzas de encontrar a alguien. Para ser totalmente sincera, ya estaba casi dispuesta a tirar la toalla. Decidí probar SALT, quizá por última vez, con la pequeña esperanza de encontrar a alguien honesto, auténtico, con intenciones sinceras y que realmente quisiera construir un futuro juntos.

Y entonces vi su foto.

Hemos hecho match.

Poco después, me mandó un mensaje.

Y ese primer mensaje marcó el comienzo de algo que ninguno de los dos podríamos haber imaginado.

Desde ese día, no hemos dejado de hablar.

A través de nuestras conversaciones, fuimos descubriendo poco a poco quiénes éramos. Compartimos nuestras historias, nuestros sueños, nuestros valores y, lo más importante, nuestra fe.

Y llegó el día en que dejamos la pantalla a un lado y nos conocimos en persona.

Y lo que había empezado en SALT se hizo realidad.

Nos conocimos.

Empezamos a salir.

Nos hemos comprometido.

Y el 26 de agosto de 2026, poco más de un año después de aquel primer partido, nos casamos por lo civil.

Hoy puedo decir, con el corazón lleno de gratitud:

He encontrado a mi alma gemela. He encontrado al hombre de mi vida. He encontrado a mi marido.

Y todo empezó en SALT.

Por eso también quiero dedicar este testimonio a todo el equipo de SALT.

Gracias por crear un espacio donde las personas que dan prioridad a su fe puedan reunirse y buscar relaciones basadas en valores, un propósito e intenciones sinceras.

Gracias por formar parte, aunque sea sin saberlo, de una de las mayores bendiciones que Dios ha puesto en mi vida.

“Decidí probar SALT, quizá por última vez, con la pequeña esperanza de encontrar a alguien que fuera honesto, auténtico, sincero en sus intenciones y que realmente quisiera construir un futuro juntos”. — Elisa

Cuando se da prioridad a la fe

El testimonio de Elisa y Eoghan muestra lo que pasa cuando la fe compartida marca el camino. Ella no buscaba a cualquiera, sino a alguien honesto, auténtico y decidido a construir una vida basada en los mismos valores. Y eso es exactamente lo que encontró. Si eres un Cristiano soltero que busca pareja basado ante todo en la fe, descárgate SALT hoy mismo y Empieza tu propia historia.

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