Vivir juntos como pareja cristiana antes del matrimonio es un tema importante, que a menudo suscita debate. Algunas parejas creen que, mientras no se acuesten juntos, está perfectamente bien. Otras se sienten convencidas de que incluso vivir bajo el mismo techo antes del matrimonio podría ser un escollo. Entonces, ¿qué dice la Biblia? ¿Está mal que los cristianos vivan juntos aunque no se acuesten juntos?

Comprender la perspectiva bíblica

La Biblia no dice explícitamente: "No vivirás en pareja antes del matrimonio". Sin embargo, las Escrituras están llenas de sabiduría sobre la pureza, la santidad y la evitación de situaciones que podrían conducir a la tentación o comprometer nuestro testimonio como creyentes.

  1. 1 Tesalonicenses 5:22 nos dice que evitemos toda apariencia de maldad. Aunque una pareja no cometa pecado sexual, la convivencia puede hacer que los demás piensen que sí. Esto podría perjudicar su testimonio como cristianos.
  2. 1 Corintios 6:18 nos ordena huir de la inmoralidad sexual. Cuanto más cerca estamos de la tentación, más difícil es resistirse. Vivir juntos aumenta la probabilidad de traspasar límites que nunca se pretendió traspasar.
  3. Proverbios 4:23 nos recuerda que debemos guardar nuestro corazón. Vivir muy cerca crea una intimidad emocional y física que puede ser difícil de gestionar sabiamente antes del matrimonio.

Consideraciones prácticas y posibles obstáculos

Incluso con las mejores intenciones, cohabitar antes del matrimonio puede plantear verdaderos retos. He aquí algunos aspectos clave a tener en cuenta:

1. Aumento de la tentación

No importa lo fuerte que sea tu fe, cuando dos personas enamoradas viven juntas, la tentación es inevitable. Las líneas pueden difuminarse rápidamente, y lo que empieza siendo inocente puede acabar en compromiso.

2. Debilitamiento de las fronteras

Los límites son esenciales en cualquier relación cristiana. Convivencia puede hacer mucho más difícil mantener esos límites. Lo que antes parecía un límite firme puede parecer menos importante cuando compartes casa.

3. Potencial de enredo emocional

Los límites físicos no son el único problema. Compartir un hogar puede profundizar los lazos emocionales, haciendo aún más doloroso el fin de la relación.

4. Presión de la familia y de la Iglesia

Muchas familias e iglesias desaconsejan firmemente la cohabitación. Aunque no estés haciendo nada malo, la gente puede suponer lo peor. ¿Estás preparado para afrontar las posibles críticas y preocupaciones de quienes te quieren?

5. Impacto en tu futuro matrimonio

Muchas parejas que conviven antes de casarse entran en el matrimonio con tasas de divorcio más elevadas. Aunque cada relación es diferente, los estudios sugieren que la cohabitación puede conducir a una base matrimonial más débil.

pareja al sol

Alternativas a la convivencia

Si la convivencia no es la mejor opción, ¿qué alternativas existen para las parejas cristianas?

6. Busca formas de vida separadas

Puede que no sea tan cómodo ni rentable, pero mantener espacios vitales separados hasta el matrimonio puede ayudar a garantizar la pureza y honrar el diseño de Dios para las relaciones.

7. Tener un sistema de apoyo fuerte

Rodéate de amigos y mentores cristianos que puedan ayudarte a rendir cuentas y animarte a buscar la pureza y la sabiduría en tu relación.

8. Considera el asesoramiento prematrimonial

El asesoramiento no es sólo para las relaciones problemáticas, sino para todas las parejas que desean construir un matrimonio fuerte y centrado en Cristo. Busca un mentor, un pastor o un consejero cristiano que pueda acompañarte en esta etapa.

9. Utiliza recursos de citas cristianos

Si te tomas en serio la preparación para un Matrimonio que honra a Diosconsidera la posibilidad de utilizar Recursos de citas cristianas que se alineen con los valores bíblicos. Plataformas como SALT pueden ayudar a los solteros cristianos a encontrar creyentes afines que prioricen la pureza y el compromiso.

Abordar las justificaciones habituales

Algunas parejas creen sinceramente que la convivencia es una elección acertada por razones prácticas. Veamos algunas justificaciones habituales:

10. "Estamos ahorrando dinero".

Aunque las finanzas son importantes, honrar a Dios debe ser siempre lo primero. Siempre hay formas creativas de ahorrar dinero sin comprometer los principios bíblicos.

11. "No dormimos juntos".

Aunque no tengáis intimidad física, la apariencia del pecado y la tentación que conlleva siguen presentes.

12. "Es sólo una prueba para el matrimonio".

El matrimonio no es algo que se pueda poner a prueba. Es un pacto, no un contrato.

13. "No tenemos otras opciones".

Puede parecer que no hay alternativa, pero con oración y esfuerzo, Dios proveerá un camino que le honre.

Cómo avanzar

Si tu pareja y tú vivís juntos actualmente y os sentís condenados por ello, no es demasiado tarde para hacer un cambio. Aquí tienes algunos pasos a seguir:

14. Rezar juntos

Pide a Dios sabiduría y fuerza para tomar decisiones que le honren.

15. Busca el consejo de Dios

Habla con un pastor o mentor cristiano de confianza que pueda guiarte para hacer una transición sensata.

16. Considera un plan a corto plazo

Si la separación inmediata no es factible, crea un plan de transición a espacios vitales separados lo antes posible.

17. Fortalece tu relación con Dios

Una relación centrada en Dios se construye sobre la fe y la obediencia. Céntrate en profundizar en tu conexión espiritual como pareja.

18. Sé abierto con tu comunidad

La transparencia con amigos y mentores cristianos te proporcionará apoyo y responsabilidad.

19. Busca el matrimonio si estás preparado

Si estáis comprometidos el uno con el otro y preparados para el matrimonio, quizá ésta sea una señal para dar el siguiente paso. El asesoramiento prematrimonial puede ayudarte a navegar bien por esta transición.

20. Confía en el Plan de Dios

Puede que seguir los principios bíblicos no siempre sea el camino más fácil, pero siempre es el más satisfactorio. Confía en que Dios honrará tu obediencia y bendecirá tu relación de formas que van más allá de lo que puedas imaginar.

Reflexiones finales

Entonces, ¿está mal que los cristianos vivan juntos aunque no se acuesten juntos? Aunque las Escrituras no lo prohíben explícitamente, la sabiduría de la Palabra de Dios y las realidades de la tentación dejan claro que no es la mejor opción para quienes buscan una Relación centrada en Cristo. Si te tomas en serio la construcción de un futuro que honre a Dios con tu pareja, considera la posibilidad de tomar decisiones que se alineen con la pureza, la responsabilidad y la confianza en el plan de Dios. No importa en qué punto de tu viaje te encuentres, nunca es demasiado tarde para elegir un camino que te acerque a Él.

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