Salir con alguien cristiano puede parecer caminar por la cuerda floja. Te enfrentas a emociones, presiones culturales y deseos personales mientras te esfuerzas por honrar a Dios en tu relación. Mantener a Cristo en el centro de tu vida de pareja no es sólo un objetivo elevado: es esencial para construir unos cimientos sólidos. Pero, ¿cómo hacerlo realmente? Exploremos formas prácticas de garantizar que tu relación refleje el amor y el propósito de Cristo.

1. Empieza con la oración

Antes incluso de empezar a salir, encomienda tus deseos e intenciones a Dios mediante la oración. Pídele sabiduría y guía para encontrar una pareja que comparta tus valores y tu fe. La oración también invita a Dios a entrar en la relación desde el principio.

2. Busca un compañero que comparta tu fe

"No os unáis en yugo desigual con los incrédulos" (2 Corintios 6:14). Compartir la misma fe es crucial. Garantiza que estéis alineados en los asuntos más importantes de la vida, como la forma de adorar, criar a los hijos y servir a los demás.

3. Definir límites claros

Los límites físicos, emocionales y espirituales protegen vuestro corazón y os ayudan a honraros mutuamente. Discutidlos abiertamente al principio de la relación para evitar confusiones y tentaciones posteriores.

4. Dedica tiempo a estudiar juntos la Biblia

Estudiar las Escrituras en pareja os ayuda a crecer espiritualmente y garantiza que Cristo siga siendo el centro. Elegid un plan de lectura de la Biblia o un devocional que os guste a los dos y reservad un tiempo para leerlo juntos.

5. Prioriza tu camino personal con Cristo

Una relación de pareja próspera comienza con dos personas que están profundamente unidas a Cristo. Sigue creciendo en tu fe mediante la oración, las Escrituras y la participación en la iglesia.

6. Sé activo en tu iglesia local

Mantenerte conectado a una comunidad de fe es esencial. Asistid juntos a los servicios religiosos, uníos a un grupo pequeño o participad como voluntarios en los ministerios. Esto refuerza vuestra relación y da a los demás la oportunidad de pedirte cuentas.

7. Mantén una comunicación abierta y honesta

Las relaciones sanas se construyen sobre la transparencia. Hablad abiertamente de vuestros objetivos espirituales, de vuestras luchas y de cómo queréis honrar juntos a Cristo.

8. Cita con un propósito

Las citas ocasionales pueden llevar a menudo a confusión emocional. Sé intencional sobre tu relación. Si no ves potencial para el matrimonio, plantéate dar un paso atrás. Salir con un propósito honra tanto a Dios como a tu pareja.

9. Rodéate de mentores piadosos

Tener un mentor o una pareja de confianza que te guíe puede proporcionarte sabiduría y responsabilidad. Busca cristianos maduros que puedan animarte y desafiarte a mantener a Cristo en el centro.

10. Comprométete con la pureza sexual

El diseño de Dios para la intimidad es dentro del matrimonio. Aunque esto puede ser un reto, mantenerse puro demuestra confianza en el plan de Dios para tu relación y fortalece vuestro vínculo a largo plazo.

11. Utiliza una plataforma cristiana de citas

A veces, encontrar a alguien que comparta tu fe y tus valores puede ser un reto. Un recurso como SALT, una app cristiana global de citaste conecta con creyentes de ideas afines. Está diseñado para personas que quieren Relaciones centradas en Cristopor lo que es una opción excelente para los cristianos comprometidos.

12. Celebra la fe de los demás

Anima a tu pareja en su camino con Cristo. Celebra su crecimiento espiritual, reza por sus luchas y regocíjate en sus victorias. Una relación basada en el ánimo mutuo fortalece vuestro vínculo.

13. Protégete de la idolatría

Es fácil poner a tu pareja en un pedestal, pero sólo Cristo debe ocupar el lugar más elevado en tu corazón. Evalúa periódicamente si tu relación te acerca a Dios o te aleja de él.

14. Rezar juntos

Rezar en pareja tiene un poder increíble. Tanto si se trata de una simple oración antes de las comidas como de una sentida petición de orientación, rezar juntos fomenta la intimidad espiritual e invita a la presencia de Dios en vuestra relación.

15. Sé paciente y confía en el tiempo de Dios

Apresurarse a iniciar una relación o un matrimonio por miedo o impaciencia puede conducir a malas decisiones. Confía en que Dios conoce los deseos de tu corazón y proveerá en Su momento perfecto.

caminando por el bosque

16. Servir juntos a los demás

Ya sea como voluntario en un refugio local o en un viaje misionero, servir a los demás como pareja mantiene tu atención en Cristo y en Su llamada a amar y servir.

17. Mantén reuniones periódicas para rendir cuentas

Reserva tiempo para hablar de cómo te va espiritual, emocional y en tu compromiso de mantener a Cristo en el centro. Esto fomenta el crecimiento y permite hacer ajustes si es necesario.

18. Recuerda el objetivo: Glorificar a Dios

El fin último de tu relación no es sólo la felicidad personal, sino glorificar a Dios. Cuando alineas tu vida sentimental con esta verdad, todo lo demás encaja.

19. Sé rápido para perdonar

Ambos sois humanos y cometeréis errores. Extended la gracia los unos a los otros, igual que Cristo os ha extendido la gracia a vosotros.

20. Mantén la Eternidad en el Punto de Mira

Al fin y al cabo, vuestra relación no trata sólo del aquí y ahora. Se trata de crecer en santidad, reflejar el amor de Cristo y prepararos mutuamente para la eternidad con Él.


Salir a la manera de Dios es contracultural, pero merece la pena. Mantener a Cristo en el centro de tu relación aporta paz, propósito y claridad. Tanto si conoces a tu pareja a través de tu iglesia, tu comunidad o una plataforma como SALT, recuerda: una relación centrada en Cristo es la base de una vida centrada en Cristo.

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